Bombas vacío de diafragma

Las bombas de vacío de diafragma (también llamadas bombas de membrana) son máquinas de desplazamiento positivo totalmente exentas de aceite y sin contacto entre piezas en la cámara de bombeo. Destacan por ofrecer un vacío limpio y libre de contaminación, un mantenimiento sencillo y una elevada resistencia química, lo que las hace especialmente indicadas para laboratorio y para procesos con gases o vapores agresivos.

Aplicaciones de las bombas de vacío de diafragma

Solución óptima Solución posible dependiendo del proceso
Aplicaciones / Tecnología MVF MVD MV MVS-V MVC MVCP MVS-P MVS-VP MVR
Envasado y alimentaria
Laboratorio y científico
Industria pesada y metalurgia
CNC, madera y artes gráficas
Medio ambiente y transporte
Petróleo y gas
Médico y hospitalario
Semiconductores y recubrimientos

MVF: Bombas de vacío de diafragma

MVD: Bombas de paletas rotativas lubricadas bietapa

MV: Bombas de paletas rotativas lubricadas

MVS-V: Bombas de paletas rotativas en seco

MVC: Bombas de vacío de uña

MVCP: Compresores de uña

MVS-P: Compresores de paletas rotativas en seco

MVS-VP: Bombas mixtas de paletas rotativas en seco (vacío y presión)

MVR: Bombas Roots (de vacío)

Ventajas de nuestras bombas de vacío de diafragma

  • Vacío totalmente exento de aceite, sin riesgo de contaminación del proceso
  • Funcionamiento sin contacto entre piezas en la cámara: bajo desgaste y mantenimiento sencillo
  • Elevada resistencia química con membranas y válvulas de materiales adecuados
  • Compacta y de funcionamiento autónomo (no requiere fluidos de servicio)
  • Mantenimiento limitado normalmente a membranas y válvulas, como elementos de desgaste
Más ventajas de nuestra serie MVF

Preguntas frecuentes

Es una bomba de vacío de desplazamiento positivo en la que el elemento de bombeo es una membrana elástica (el diafragma) que se flexiona de forma alternativa, accionada por una biela conectada a un mecanismo excéntrico. El movimiento de vaivén, gobernado por dos válvulas de retención (admisión y escape), aspira y expulsa el gas sin contacto entre piezas mecánicas dentro de la cámara de bombeo y sin necesidad de aceite. El gas solo entra en contacto con la membrana y las válvulas, lo que la hace especialmente indicada para procesos que requieren un vacío limpio y libre de contaminación.

Son tecnologías conceptualmente distintas. La bomba de diafragma opera por movimiento alternativo de una membrana, sin rotación de piezas ni contacto en la cámara, mientras que la de paletas rotativas se basa en un rotor con paletas deslizantes contra el estátor. En términos prácticos: la de diafragma es totalmente exenta de aceite incluso en las versiones que compiten con las paletas lubricadas, es compacta y silenciosa, y ofrece una resistencia química muy superior en las configuraciones con membranas de PTFE, FFPM y PVDF. Su nivel de vacío final es más moderado que el de una paletas lubricada. Si su proceso requiere un vacío significativamente más profundo, consulte nuestra serie MVD de paletas lubricadas bietapa, que alcanza el orden de 10⁻³ mbar.

Ambas son tecnologías secas y exentas de aceite, orientadas al mismo tipo de procesos limpios y de laboratorio, pero con diferencias reales. La scroll alcanza un vacío final algo más profundo (típicamente unas décimas de mbar) y ofrece una operación más silenciosa y con menos vibración. La de diafragma, en cambio, destaca por su excelente resistencia química en las versiones con membranas y válvulas de PTFE, FFPM y PVDF, ideales para procesos con gases y disolventes agresivos, y por un coste de inversión y de mantenimiento generalmente inferior. En Marpa Vacuum disponemos también de bombas scroll: si desea información sobre esta tecnología, póngase en contacto con nosotros y le asesoraremos según su aplicación.

Sí, esta es una de las principales ventajas de la tecnología de diafragma. En las versiones diseñadas para química analítica, la membrana y las válvulas están fabricadas en materiales de alta resistencia como PTFE (Teflon), FFPM (Kalrez) y PVDF, que ofrecen una inmunidad prácticamente total frente a gases agresivos, ácidos, halógenos y disolventes orgánicos. Como el gas solo entra en contacto con estos elementos —no con piezas metálicas ni con aceite—, se elimina el riesgo de corrosión interna, se evita la contaminación de la muestra y se prolonga significativamente la vida útil de la bomba en aplicaciones químicas exigentes. Es una capacidad que ninguna otra tecnología seca ofrece de forma tan natural.

Depende del número de etapas de la bomba. Las versiones monoetapa alcanzan aproximadamente 150 mbar, adecuadas para aplicaciones que no requieren un vacío profundo. Las versiones bietapa llegan hasta 1-2 mbar, y las multietapa (con tres o cuatro cámaras en serie) pueden alcanzar hasta 0,6 mbar en los modelos de nuestra serie MVF. Si su proceso requiere un vacío significativamente más profundo, consulte nuestra serie MVD de paletas lubricadas bietapa (10⁻³ mbar) o contacte con nosotros para explorar la tecnología scroll, que ofrece un vacío intermedio manteniendo la operación libre de aceite.

El mantenimiento habitual se limita a la sustitución periódica de las membranas y las válvulas, que son los elementos de desgaste previsibles de esta tecnología. No hay aceite que cambiar, ni filtros de aceite, ni residuos peligrosos que gestionar, lo que simplifica notablemente las tareas de mantenimiento respecto a otras tecnologías. El intervalo de sustitución depende de las condiciones de trabajo y de si la bomba opera con gases limpios o con vapores agresivos: en aplicaciones estándar es del orden de varios miles de horas de funcionamiento.

La sustitución de las membranas es una operación totalmente planificada como parte del mantenimiento preventivo, sencilla, que se realiza con el kit de mantenimiento estándar suministrado por Marpa Vacuum y no requiere desmontaje complejo de la bomba. Al ser un componente previsible, el cambio se programa con anticipación y no afecta a la disponibilidad del equipo. Si en algún momento la membrana se ve comprometida, la bomba pierde capacidad de generar vacío de forma clara y detectable, lo que permite actuar antes de que afecte al proceso.

Sí. Una aplicación habitual de las bombas de diafragma es como bomba primaria seca de apoyo (backing) para tecnologías que requieren un vacío previo libre de aceite, como las bombas turbomoleculares. La combinación diafragma + turbomolecular permite alcanzar niveles de alto vacío (del orden de 10⁻⁷ mbar o más profundo) manteniendo la totalidad del sistema exento de aceite, algo especialmente valioso en aplicaciones de laboratorio, química analítica, espectrometría de masas o análisis de gases. Si su proyecto requiere un sistema de vacío que combine varias tecnologías, póngase en contacto con nosotros: disponemos de un catálogo más amplio de tecnologías compatibles y podemos asesorarle sobre la configuración más adecuada para su aplicación.

Las bombas de diafragma son notablemente más silenciosas que las bombas de paletas rotativas, gracias a la ausencia de rotación forzada contra un estátor y a un diseño mecánico simple y compacto. Los niveles sonoros de nuestra serie MVF están entre 55 y 70 dB(A) (según modelo), lo que las hace idóneas para uso directo en estaciones de trabajo, laboratorios y entornos donde el ruido es un factor importante. Como el ciclo de bombeo es alternativo (por vaivén de la membrana), existe una ligera pulsación propia de esta tecnología, más perceptible que en las bombas de operación rotativa continua. En los modelos que lo requieren, disponemos de configuraciones con equilibrado dinámico de masas que reducen aún más la vibración, facilitando la integración con equipos sensibles.

La inversión inicial de una bomba de diafragma es habitualmente inferior a la de una bomba scroll equivalente y comparable a la de una bomba de paletas equivalente en potencia. El coste operativo, en cambio, es claramente inferior al de una lubricada: no hay consumo de aceite, ni filtros de aceite, ni gestión de residuos peligrosos, ni mantenimiento asociado. En aplicaciones de laboratorio con uso continuo o discontinuo y en procesos que exigen un vacío limpio y libre de aceite, la diafragma es a menudo la opción más rentable en coste total de propiedad, especialmente cuando la resistencia química o la contaminación cero del proceso son requisitos.

Las bombas de vacío de diafragma son idóneas para aplicaciones que requieren un vacío limpio, seco y libre de aceite. Aplicaciones típicas: laboratorio y química analítica (rotavapor, filtración al vacío, desgasificación, secado y evaporación), procesos con gases y vapores agresivos gracias a las versiones con membranas de PTFE, FFPM y PVDF, industria médica y hospitalaria, aplicaciones farmacéuticas y de biotecnología, semiconductores y recubrimientos como bomba de apoyo (backing) para turbomoleculares, y cualquier proceso donde la ausencia de contaminación por aceite y la capacidad de resistir productos químicos sean requisitos esenciales.