Las bombas de la Serie MVD son bombas de vacío de paletas rotativas lubricadas bietapa: un rotor con paletas deslizantes gira en posición excéntrica dentro del estátor y, gracias a la película de aceite que sella el conjunto, generan vacío de forma fiable aspirando, comprimiendo y expulsando el gas a la presión atmosférica, pero con la particularidad de que el gas pasa por dos cámaras de compresión en serie.
La Serie MVD es una gama bietapa, refrigerada por aire, de accionamiento directo y con válvula gas-ballast integrada. La doble etapa de compresión le permite alcanzar vacíos del orden de 10⁻³ mbar, idóneos para procesos de laboratorio, química analítica y aplicaciones industriales de vacío fino. La válvula gas-ballast permite bombear vapores condensables sin degradar el aceite, prolongando los intervalos de mantenimiento en aplicaciones con humedad o disolventes. Su funcionamiento es silencioso y compacto, adecuado para uso directo en estaciones de trabajo y laboratorios.
La serie abarca caudales nominales desde 8 hasta 25 m³/h, vacío límite de 4×10⁻³ mbar con la válvula gas-ballast cerrada (3×10⁻² mbar con la válvula abierta) y potencias de 0,4 a 2,2 kW. Consulte a continuación la relación completa de modelos para encontrar la configuración que mejor se adapta a su proceso.
Las bombas bietapa realizan este ciclo en dos cámaras en serie: la ilustración muestra el ciclo de una de las dos etapas, y la segunda etapa completa la compresión hasta la presión atmosférica, permitiendo alcanzar niveles de vacío muy superiores a los de una versión monoetapa.
La paleta descubre el orificio de admisión. El volumen creciente entre la paleta y la pared genera depresión y aspira el aire frío hacia la cámara.
El rotor sigue girando y la cámara de aspiración se amplía. Cada vez entra más aire, que ocupa la zona en expansión del lado de admisión.
La paleta rebasa el orificio de admisión y lo cierra. El volumen de aire queda atrapado y aislado entre la paleta y la pared del estátor.
El aire aislado es arrastrado por la rotación hacia el lado de escape, todavía sin reducir apreciablemente su volumen.
Al acercarse al punto de tangencia, el espacio disponible empieza a reducirse. El aire atrapado se comprime y aumenta su presión.
El volumen se reduce al mínimo cerca de la zona de tangencia entre rotor y estátor. La presión del aire alcanza su valor máximo dentro de la etapa.
El aire comprimido alcanza el orificio de salida. La presión vence la válvula de descarga y empieza a evacuarse hacia la segunda etapa (o hacia el escape en la última).
Al final de la segunda etapa, el aire comprimido sale por el orificio superior hacia el separador de aceite y la atmósfera. La paleta queda lista para reiniciar el ciclo.